1. Tipos de entrevistas

Las entrevistas podemos clasificarlas de múltiples formas, dependiendo del criterio que utilicemos. Nosotros nos centraremos en dos criterios:

 

a. Según el grado de estructuración de la entrevista:


-Estructurada: se basa en una serie de preguntas determinadas previamente por el entrevistador, configurando un proceso meramente mecánico. El entrevistador desempeña un papel activo, mientras que el entrevistado se limita a responder. Nos garantiza una cierta "objetividad", en el sentido de que se formularán las mismas preguntas a todos los entrevistados. Por el contrario, es un proceso tan encorsetado que puede impedirnos expresar nuestros puntos fuertes, lo que posiblemente nos diferencie del resto de los candidatos.


-No Estructurada: permite que el entrevistador formule preguntas no previstas durante la conversación, los temas se van abordando a medida que surge el diálogo. Es menos "objetivo" que el anterior método, pero posibilita un clima más distendido donde el entrevistado puede expresarse con mayor facilidad. Su principal problema es el papel activo que exige al entrevistado, todo lo que no surja de nosotros no constará. Se puede utilizar para puestos que requieren una gran capacidad de estructuración, iniciativa y facilidad de palabra del candidato.


-Semi-estructurada: utiliza preguntas estructuradas y no estructuradas. El eje de la entrevista es una especie de guión sobre temas a tratar. A raíz de esto, la entrevista se adapta a cada candidato. Es el método más utilizado.

 

b. Por el modo de llevarlas a cabo:


-Normales: son entrevistas en las que se trata de crear un clima que facilite la comunicación entre ambas partes, pues su objetivo es la obtención de la mayor cantidad posible de información del entrevistado.


-Tensionadas: son entrevistas en las que el entrevistador adopta una postura hostil, pues el objetivo de la misma es ver como el candidato reacciona ante situaciones agresivas. En este sentido podría considerarse más una prueba situacional que una entrevista. Es difícil reaccionar de modo adecuado ante estas situaciones. Quizás lo más acertado sería no dejar que pisoteen nuestros derechos pero sin adoptar la misma postura irrespetuosa con el entrevistador. Lo principal es no caer en la trampa y ponerse agresivo o desmoronarse.


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